La Parva en verano. Secreto en la montaña.Chile.

A 50 kilómetros de la capital se ubica este centro de esquí que, emulando a otros centros del mundo, ofrece una variada oferta de entretención cuando la nieve deja se ser el motivo principal para subir a los Andes.

Llega la noche y Santiago comienza a verse como una lejana marea de cobre siempre ardiendo. Son millones las luces que iluminan la cuenca del Mapocho y que desde los tres mil metros de altura hacen de la enorme ciudad un paisaje surrealista. Hacia el este, las sombras de las montañas colindantes al centro de esquí La Parva se agigantan tanto como el silencio bajo un cielo estrellado. A pesar de la altura no hace tanto frío y una treintena de personas acampa al costado del andarivel de Las Águilas. Muchos descansan de un agitado día en que las actividades al aire libre se han ido tomando esta zona distante a tan sólo 50 kilómetros al oriente de la capital. Cada fin de semana, desde diciembre y hasta el 3 de abril, este sector de La Parva revive luego de su agitada vida invernal y seduce con una oferta completamente desconocida para muchos capitalinos.

Tomando el ejemplo de los países del hemisferio norte que han hecho de la montaña una actividad para toda temporada, La Parva ofrece cabalgatas, trekkings y un completo bike park por cuarta temporada consecutiva, dando una alternativa para los santiaguinos que se quedaron sin vacaciones.

El punto de partida es el Mirador del Cóndor, una completa cafetería con baños y WIFI y se encuentra a un costado de la telesilla Las Águilas, la única que funciona en la temporada. En el lugar lo primero que impresiona es cómo cambia el paisaje cordillerano sin nieve. Las enormes formaciones rocosas entre las que destacan los cerros La Parva, el Pintor y el Plomo, resaltan con diversos coloridos producto de su composición geológica y se mezclan con las flores presentes en la vegetación de altura que aparece cada vez que el manto blanco se derrite.

Cerro arriba. La telesilla en 30 minutos nos lleva hasta los 3.700 metros (viernes, sábado y domingo, $ 6 mil por persona y $ 10 mil para ciclistas). Durante el trayecto se ven a varios caminantes que deciden ahorrarse el dinero del ticket, sin contar a los adictos a la adrenalina que se lanzan ladera abajo en alguna de las cinco pistas que tiene el Bike Park y que ofrece alternativas para los novatos y los más avanzados.

Una vez terminado el trayecto de la telesilla, caminamos por otros 30 minutos rumbo a la laguna Piuquenes. Desde acá la vista cordillerana es inmejorable, distinguiéndose la ruta al cerro Pintor (4.180 metros) por el que asciende al menos una veintena de personas y que es uno de los cerros más clásicos de excursionismo de Santiago. Piuquenes debió ser una parada obligada para los incas que hicieron del cerro el Plomo (5.451 metros) una montaña sagrada en la que se encontró un infante momificado, uno de los hallazgos arqueológicos a mayor altura del mundo.

Desde la cafetería también se pueden coordinar paseos en caballo (desde $ 30 mil) por parte de las 800 hectáreas que comprende La Parva. Hay dos trayectos: a Piuquenes y a Manantiales. Esta última ruta está diseñada para gente con poca experiencia en cabalgatas y se dirige, en tres horas de viaje total, a una zona de pastoreo con vegas muy verdes y mucho ganado de los arrieros que en pequeñas casas pasan la temporada de sol.

El paisaje es extenso, las montañas al este se agigantan mientras las nubes cruzan veloces el cielo. La ruta continúa hasta llegar al poblado de La Parva, verdadero pueblo fantasma en esta época del año. La recomendación, si no quiere pasar la noche en carpa, es quedarse hasta el atardecer. Las luces del ocaso abren la visión sobre nuevas panorámicas del cordón cordillerano, vislumbrándose el cerro San Ramón al sur, el Manquehue al norte y hasta el San Cristóbal, manchón verde en medio del cemento de la ciudad. Las fogatas comienzan a nacer en el campamento con la llegada de la oscuridad. Lleve un vino, llénese una copa y mire hacia abajo, al oeste, hacia el mar de luces cobrizas y piense en los millones de santiaguinos que olvidan mirar esta hermosa cordillera.

Guía

Camping

Campamento base: posee sitios para acampar gratis. Si no tiene una carpa, se la facilitan sin costo. Hay parrillas y mesas. Reservas a verano@skilaparva.cl o al tel. 220 9530.

Debe tener presente que…

Se debe firmar un documento de exención de responsabilidad por accidentes antes de cada excursión. Evitar dejar basura en las alturas. Más información acá.

La Parva

Enclavado en plena cordillera frente a la ciudad de Santiago, La Parva es el complejo invernal más singular, exclusivo y residencial de Chile. La belleza y armonía de las líneas arquitectónicas de sus edificaciones y las largas siluetas brillantes de sus pistas de ski son perfectamente visibles desde el centro de la ciudad.

Al atardecer, desde las terrazas de los condominios y refugios se pueden ver maravillosas puestas de sol en el horizonte, lo que transforma a La Parva en un paraíso para la práctica de los deportes invernales y el descanso.
La Parva se encuentra a 2.750 metros de altura sobre el nivel del mar y a menos de 50 kilómetros de distancia de Santiago, capital de Chile.

Es un acogedor pueblo de montaña, con modernas construcciones que parecen colgar de sus laderas. Más de 1.000 refugios y condominios privados aseguran una disponibilidad de 7 mil camas en la temporada invernal para los deportistas y sus familias.

Oficina Santiago
Dirección:Av. El Bosque Norte 0177 2do. Piso
Teléfono: 56-2-3398482

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