Obras de Eduardo Chillida, el escultor del vacío, se exhibirán por primera vez en Chile.

El Artista.

Todo le había fallado a Eduardo Chillida. Tenía una promisoria carrera en el fútbol, jugando en la Real Sociedad de España, pero una lesión en la rodilla lo dejó fuera de las canchas. Entonces, entró a estudiar arquitectura, pero a poco andar se dio cuenta de que los esquemas rígidos no eran lo suyo y dejó la carrera.

A los 24 años, se jugó su carta más arriesgada: casi convencido de que el arte podría ser lo suyo se marchó a París. A fines de los años 40, cuando las vanguardias estaban en pleno apogeo en la ciudad luz, Chillida posó la mirada en el arte clásico. Se se sintió fascinado con el yeso trabajado por los antiguos maestros italianos y griegos, e inició un estilo marcado por las obras que admiraba en sus paseos por el Louvre. “En 1951 tuvo una crisis artística, se dio cuenta que la influencia en exceso de la escultura arcaica le hacía daño y abandonó todo. Fue tan fuerte, que en más de 30 años no quiso volver a pisar Grecia”,relato en una entrevista su hija desde España.

De vuelta en su país, muy cerca de su natal San Sebastián, Chillida halló lo que por años había buscado tan lejos: la inspiración. Mientras daba un paseo por Hernani, cerca de la ciudad, encontró una fragua para forjar metales y se enamoró del hierro. Le dejaron aprender la técnica todas las mañanas, antes de empezar el trabajo serio. Al cabo de un año, el artista tenía su primera obra en hierro: Ilarik, que marcó el inició de su brillante carrera en la escultura. Para fines de los 50 ya estaba de vuelta en París debutando con una exposición en la galería Maegh, la misma que impulsó a Giacometti, Calder y Miró.

Convertido en uno de los escultores más importantes del siglo XX, Chillida murió en 2002. Su obra nunca ha visitado Chile: solo el Museo de la Solidaridad mantiene en su colección un aguafuerte y un collage, que evidentemente no representan la totalidad de su obra.

Sus propuestas

Estudioso de las propias problemáticas de la escultura, Chillida trabajó el concepto del vacío, el espacio y la gravedad. Sus obras van desde papeles de solo 100 gramos hasta inmensas esculturas de 60 toneladas. Trascendería sobre todo su obra pública, apostada en distintos países, como España y Alemania, y que en 1983 lo haría soñar por primera vez con abrir su propio museo al aire libre. “Decía que no era bueno que solo un señor fuese dueño de una obra. ‘Lo que es tuyo es casi de nadie’, repetía. Se sentía como un árbol con las raíces en tierra, pero con los brazos como ramas abiertas al mundo. Por eso logró ser un artista universal”, señala su hijo.

Esa fue la semilla del museo Chillida-Leku, un recinto que demoró casi dos décadas en levantar en un gran caserío en Hernani. En septiembre de 2000, el museo abrió sus puertas. Allí, Chillida instaló sus monumentales obras y una biblioteca con todo su archivo abierto al público.

El sueño duró una década. A fines de 2010, la familia de Chillida anunciaba el cierre definitivo del recinto, debido a un déficit que alcanzó los dos millones de euros.

“El museo ha sido exitoso en cuanto a asistencia de público, pero requiere esfuerzos económicos impresionantes, y la ayuda de las instituciones ha sido mínima. Por seis años hemos negociado con autoridades del País Vasco pidiéndoles alguna intervención y no llegamos a acuerdo. Nuestra familia se iba a la ruina si seguíamos, así que decidimos cerrar”.

¿Es posible que el museo se reabra en el futuro?

Seríamos los más felices en hacerlo, porque era lo que nuestro padre quería, pero no sabemos. Es una colección privada que decidimos mostrarla, pero cuesta una barbaridad. Tener un museo es la opción más bonita, pero no la única. La familia sigue llevando la obra de Chillida por todo el mundo.

Así, antes de la muestra en Chile, una gran exposición se realizará en Francia, que reunirá alrededor de 140 piezas en la Fundación Maegh, la misma que el año pasado organizó la mayor retrospectiva de Giacometti. Además, en julio de 2010 se inauguró Chillida-Lantoki, un nuevo espacio de exposiciones ubicado en Legazpi, en una antigua nave industrial de una empresa metalúrgica, donde Chillida elaboró sus obras más monumentales, como la famosa el Peine del Viento (San Sebastián). En la nueva sala se mostrará el proceso de creación del artista: exhibirá las forjas que utilizó y fotografías de la fabricación de las piezas. “Le gustaba trabajar en las obras por temas y a veces pasaban años y volvía a la misma serie. Nunca hizo una copia, todas eran piezas únicas. Le gustaba describir su trabajo como la búsqueda de un aroma, se sentía un artista conceptual de tomo y lomo”, manifesto su hijo cuando se le entrevisto.

Un legado vivo

Eduardo Chillida: Nace en San Sebastián en 1924. Dejó la arquitectura por el arte. En 1948 llega a París y se relaciona con Giacometti y Miró. En 1951 realiza su primera escultura en hierro. Los últimos años sufre de Alzheimer. Fallece en agosto de 2002.

Ignacio Chillida: Nace en 1954. Dejó la biología por el grabado. Trabajó 25 años con su padre y otros artistas. Es director artístico de la Fundación Chillida.

La Galería.

Galería Patricia Ready: su historia

Con una trayectoria iniciada a comienzos de los años 80, el interés principal de la Galería Patricia Ready ha sido difundir la obra de artistas de distintas generaciones, desde consagrados hasta emergentes, y tanto nacionales como latinoamericanos.

A comienzos de los años 80, en una época en que existían muy pocos espacios dedicados al arte, Patricia Ready fundó Galería Arte Actual en la Plaza Mulato Gil de Castro, donde trabajaba como restauradora.

En ese tiempo había descubierto la riqueza del lenguaje contemporáneo mientras estudiaba arte y estética en la Universidad Católica. Así, la gestora cultural pasó de los talleres de Ramón Campos Larenas a administrar su propia sala, en pleno centro de Santiago. Allí convocó a tres amigas, creando una instancia que pronto se convirtió en un hito dentro del circuito capitalino.

La galería estuvo en el sector entre 1981 y 1994 y por ella pasaron muchos artistas nacionales reconocidos, como Ricardo Irarrázabal, Nemesio Antúnez, Rodolfo Opazo, Roberto Matta, Matilde Pérez, Guillermo Núñez, Ricardo Mesa, A Raúl Vargas, Eugenio Téllez, Mario Irarrázaval, Hugo Marín, Patricio de la O, Aura Castro, Lea Kleiner, Valentina Cruz, Sergio Montecino y Elisa Aguirre.

Y los más jóvenes, como Ricardo Maffei, Jaime León, Francisco Smythe, José Basso, Arturo Duclos, Jorge Tacla, Osvaldo Peña, Roberto Geisse, Ismael Frigerio, Cristián Abelli, Eugenia Vargas, Pablo Domínguez, Bororo, Omar Gatica, Enrique Zamudio, Mireya Larenas, Hernán Puelma, Raúl Valdivieso, Osvaldo Peña, Mauricio Guajardo, Loreto Enríquez, Malú Stewart, Francesca Colzani, Josefina Guilisasti, Paul Fuguet, Fabiola Narváez, Leo Moya, Claudia Kemper, Paula Rubio, Carlos Monte de Oca y Elisa Aguirre, entre otros.

En ese tiempo se decidió el otorgamiento de becas a algunos de los más jóvenes y para ello, Patricia contó con la asesoría de Milan Ivelic y Gaspar Galaz.

También se hizo un gran esfuerzo para traer a grandes maestros latinoamericanos, que además se reunían con los estudiantes de arte de las Universidades Católica y de Chile, lo que permitía un importante diálogo entre los jóvenes y los maestros. Entre otros, estuvieron Fernando de Szyszlo, Jorge Demirjian, Edgar Negret, Ernesto Deira, Luis Felipe Noé, Nora Aslan, José Luis Cuevas, Omar Rayo, Roberto Fabelo, Ramiro Jacome, Washington Iza, Thomas Ianelli, Manuel Mendive, Julia Navarrete, Nadín Ospina, Oscar Pantoja, Elmar Rojas, Roberto Huarcaya, Bruno Zeppilli, Jorge Damiani, Gonzalo Endara Crow, Sergio Montecinos, Wifredo Lam, Ramiro Llona, Luis Felipe Noé, Nelson Román, José Tola, José Unda, Ana Eckell, Nelson Román, Gustavo Alamon, Oswaldo Viteri y Omar Rayo. También se incluyó a artistas que por entonces recién iniciaban su carrera, como Guillermo Kuitca y Alfredo Prior.

En esa etapa se realizaron concursos con alta convocatoria y, además, Arte Actual comenzó a participar en ferias internacionales. Al mismo tiempo, grandes exposiciones organizadas por la galería fueron llevadas al extranjero, como una retrospectiva dedicada al maestro chileno Mario Carreño, que estuvo en el Museo de Bellas Artes de Montevideo, Uruguay; y “Pintura chilena hoy” en 1990, que llevó la obra de 16 artistas a Buenos Aires.

Mientras Patricia Ready se independizaba, la galería cambiaba de nombre y de sede. En 1994 se trasladó al Centro de Extensión de la Universidad Católica, donde estuvo por un breve período, al tiempo que fundaba un espacio en La Dehesa, que definitivamente se hará reconocido a nivel internacional y que en Chile ayudó a impulsar una escena de arte contemporáneo emergente más abierta al circuito global.

Teniendo siempre como norte su interés de apoyar a las nuevas propuestas y generaciones, Patricia Ready ha seguido trabajando con artistas clave en esta escena, como Julen Birke, Claudio Correa, Paola Vezzani, Teresa Gazitúa, Ciro Beltrán, María Elena Cárdenas, Tatania Lastarria, Catalina Prado, Ximena Mandiola, Pilar Ovalle, Norton Maza, Felipe Cusicanqui, Pablo Zuleta, Adolfo Bimer y Christianne Pooley.

Durante estos períodos, la galería ha participado en importantes eventos, como las ferias internacionales de arte “Olimpia” de Londres (1984) y la de Miami (1992, 1993, 1994); en la XI Trienal de Arte de Nueva Delhi, India (2005), Pinta Art Fair de Nueva York (2009), Buenos Aires Photo 2009 en el Palais de Glace, Buenos Aires, Argentina y la feria ChAco 2009 en Santiago de Chile.

Asimismo, Patricia Ready fue curadora del envío chileno a la Bienal Iberoamericana de Arte en Lima, Perú, en 1997 y 1998. También fue curadora de “Arte Chileno Traspasando Fronteras”, una importante muestra de arte nacional que reunió el trabajo de 80 artistas. Esta exposición se llevó a cabo en conjunto con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile y durante sus dos años de itinerancia (entre el 2004 y el 2006) se exhibió en los mejores museos y salas de Split y Zagreb, Croacia; Bucarest, Rumania; Praga, República Checa; Varsovia, Polonia; Estambul, Turquía; Budapest, Hungría; Atenas, Grecia; y Estocolmo, Suecia.

En el último tiempo, Patricia Ready ha traído a grandes creadores latinoamericanos, como Nadín Ospina, Teresa Sánchez, Lika Mutal, Javier Silva-Meinel y Carlos Capelán, incluyendo en 2009 a dos maestros del arte argentino: Ennio Iommi y Clorindo Testa.

En 2007 y por motivos de fuerza mayor, la galería debió trasladarse a la actual sede de Vitacura, creciendo como proyecto cultural.

El actual espacio en Vitacura (Santiago-Chile) se inauguró en mayo de 2008. Proyectado por los arquitectos Luis Izquierdo, Antonia Lehmann, Mauricio Léniz y Mirene Elton, el edificio se sitúa en un terreno de 2 mil 500 metros cuadrados en calle Espoz con Narciso Goycoolea. Cuenta con una gran sala de exposiciones de 640 metros cuadrados y 5 de altura (la cual es posible dividirla en dos si la exposición lo requiere), más una sala de 140 metros cuadrados para gráfica y fotografía.

Se suma una cafetería, una pequeña librería de libros de arte, un auditórium para 100 personas en la cual se desarrollan conciertos, charlas, cursos de arte, entre otros.

La galería tiene una línea curatorial abierta, es decir, otorga un espacio a los artistas jóvenes y también a los que han conquistado un lugar en la plástica nacional e internacional, principalmente latinoamericanos. Es así como está dispuesta a la experimentación, a la investigación de nuevos materiales y tecnologías, al arte conceptual, a la fotografía, al video-arte, al arte digital, a instalaciones y performances, como también a los géneros tradicionales como pintura, escultura y grabado.

Paralelamente a la construcción de esta nueva galería, se creó la Corporación Cultural Arte+, entidad sin fines de lucro cuyos objetivos principales son otorgar becas a los talentos emergentes en las Artes Visuales, ofrecer a los jóvenes creadores de diversos ámbitos un espacio donde mostrar su quehacer, y llevar las diversas manifestaciones artísticas a la comunidad. Para cumplir con este último objetivo se ha creado una temporada que incluye cine, música, charlas, recitales poéticos y tertulias, entre otras actividades.

Así, la nueva sede es espacio destinado a la exposición, discusión y educación en las artes, con el fin de ser un efectivo aporte al desarrollo cultural del país y de la región.

Evento:Exposición de Obras de Eduardo Chilida
Autor:Eduardo Chilida
Mes: Septiembre
Lugar: Galería Patricia Ready
Dirección: Espoz 3125.Vitacura.Santiago.Chile.
Teléfonos:(+56 2) 9536210

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: