KidZania: la nueva ciudad de los niños del Parque Araucano

Los niños bomberos de KidZania, la ciudad infantil donde los más pequeños juegan a ser grandes, entran en acción cada una hora, cuando apagan un incendio en el hotel Flamingo, recreado con mangueras, agua y efectos especiales. Todo puede pasar en esta urbe en miniatura, que abrió en Junio en el Parque Araucano, dentro de un nuevo recinto llamado VidaParque.

“Le entregamos a cada uno un uniforme y salen a apagar un incendio en un carro o a patrullar el parque. De vez en cuando, nos avisan por radio que hay una emergencia. Las niñas también se han entusiasmado por aprender”, dice Matías, el comandante del Cuerpo de Bomberos de la miniciudad.

También pueden jugar en un diario como La Tercera, una radio, un canal de televisión, una panadería o una clínica.

“Hacía falta un lugar como este. Lo mejor es que a los locales no dejan entrar a los padres. Los niños hacen todo en forma independiente”, dice Marcel Dinamarca, uno de los visitantes, mientras ve cómo su hija trabaja como reportera en la minisala de redacción.

“Tengo que ir a entrevistar a los actores del teatro de la ciudad. Les voy a hacer cinco preguntas”, replica Catalina, su hija menor.

Ella aprenderá el proceso de redacción de una noticia, a investigar y buscar información, escoger una fotografía y el título, y armar en un computador la portada del diario, que podrá llevarse a su casa.

“Eligen la sección del diario donde quieren trabajar. Usan cinco preguntas básicas y escriben una nota, como si fuera un cuento”, dice Nury, jefa de la sala de prensa de La Tercera en KidZania.

Un canal de televisión

A la entrada, cada niño recibe un cheque por 50 kidzos (la moneda de KidZania), que cambia por billetes de juguete que usa en los locales.

En cada actividad o servicio pagan o reciben ocho kidzos como un pequeño “sueldo” por ejercer un oficio. En el banco depositan sus ahorros o ganancias para que en la próxima visita puedan usarlos.

Para los más sensibles, hay una academia de arte donde hacen murales o vitrales, pintan con témperas o acrílico. También una oficina de arquitectura, donde diseñan planos, o un teatro que tiene en cartelera El mago de Oz.

Los más hiperactivos limpian vidrios o escalan un edificio. Primero ven un video de inducción y luego realizan su oficio.

Asimismo, en la zona automotriz los más pequeños sacan su primera licencia de conducir, arriendan autos, aprenden a cambiar una rueda, bujías o una batería, o “enchulan” una camioneta a través de un software.

Hay algunos lugares que son puntos de venta de alimentos, donde los padres compran algo para comer. Sin embargo, existe la posibilidad de que el niño participe de una dinámica y fabrique su propio sándwich saludable, un yogur, un chocolate, un helado o una pizza, que consumen cuando quieran.

En el segundo piso se ubica este barrio industrial. En minifábricas los chicos hacen jugos o bebidas. Para resguardar que los niños no coman en exceso se les entrega una pulsera de seguridad, que indica a los padres qué es lo que han consumido.

Una de las atracciones más visitadas es el canal de televisión ficticio, donde participan en un matinal o en un noticiero. Se ponen pelucas, se maquillan, cambian de vestuario y hasta protagonizan enlaces en directo con los periodistas, desde un lejano volcán o el centro de Santiago, a través de efectos especiales.

Futuros doctores

En la clínica de la ciudad, los futuros doctores juegan en diferentes espacios, según la especialidad médica elegida: urgencia, cirugía, neonatología y endoscopia. Todo con un fin educativo.

A su vez, la discoteca del recinto se puede arrendar para celebrar cumpleaños o usar libremente y bailar bajo una brillante bola de luces.

El “dinero” que manejan los habitantes de KidZania sólo puede ser usado dentro del parque temático.

También hay lugares que no tienen franquicia comercial: la corte de justicia, la policía y una universidad.

La estética está muy bien cuidada. KidZania recrea una ciudad a escala de una forma realista, con plazas, calles, veredas, automóviles y tiendas. Como el parque de entretenciones es subterráneo, el cielo está pintado de azul en el techo.

Los padres acompañan a sus hijos en el recorrido o los dejan solos. Los grandes se divierten en una cafetería y una pequeña sala de cine, donde leen libros o comen un sándwich, mientras los niños se entretienen.

Los precios de las entradas varían según la edad: niños de 2 a 3 años ($ 4.500), de 4 a 17 años ($ 8.950), adultos ($ 5.950) y mayores de 60 años ($ 4.500). KidZania, que cuenta con estacionamientos subterráneos, se ubica en Avenida Presidente Riesco 5530 y abre los sábado y domingo en dos turnos, de 10 a 15 horas y de 16 a 21 horas, y, de martes a viernes, de 9 a 19 horas. El otro acceso es por calle Cerro Colorado con Rosario Norte.

Visita este interesante lugar para tus hijos!

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: