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26 noviembre, 2012

Fernando Cifuentes Soro desde el 25 de Noviembre en la galería Aninat

Aurora Anita
Josefina Astorga

Devoción y muerte

A partir del Sábado 17 de Noviembre y hasta el 17 de Diciembre y como primera experiencia en conjunto, las artistas, ambas pertenecientes al circuito emergente de Santiago, Aurora Anita y Josefina Astorga estarán exponiendo en la sala de Proyectos nuevos de la Galería Isabel Aninat, la muestra que lleva por título “Devoción y Muerte” se enfoca principalmente en la estrecha relación de la búsqueda eterna de la salvación del ser humano a través de sus ritos, devoción y fuertes creencias hacia un Dios.

A partir de este estudio de conductas humanas, es que nace el interés de desarrollar una propuesta de instalación en donde se exprese la devoción ya menciona de los seres humanos hacia la salvación del alma en la muerte, entendiendo la muerte como el mas grande misterio del entendimiento humano.

La muestra materializa la investigación por medio de la Escultura, la Fotografía, e instalaciones colectivas, llegando a la realización de arte reflexivo y coyuntural Aprovechando los diferentes conocimientos y herramientas que ellas manejan, el objetivo es el Desarrollo de una exhibición basada en las conductas humanas en cuanto a su relación con las divinidades entorno a su propia muerte. Al mismo tiempo la muestra Incluye dentro de sus instalaciones la iluminación como soporte de la muestra, al igual que el arte Sonoro buscando generar un tipo de experiencia sensitiva en la audiencia, esperando en ellos la actitud de Recogimiento, ésta lograda por medio de una atmósfera similar a la de un velorio.

Devoción y Muerte ubica al misterio como protagonista y deja de lado todo enfoque Racional, haciendo de esta Exposición una experiencia absoluta emocional coherente al espacio entregado por la Galería de Vitacura, ya que este fue intencionalmente escogido por las artistas por sus características subterráneas que aportan de manera obvia al juego de las emociones.

Aurora Anita, Stgo. Chile, 1984.

La artista Aurora Anita construye sus obras a partir de la materialización de lo sublime . A través de sus producciones intenta conectar lo mundano con las diferentes creencias y actos de fe en los que incurre el ser humano .

Según dice le interesa fundamentalmente “desarrollar el concepto de lo verdadero, captando una idea desde lo mas alto hasta llegar hacer comprendida por cada espectador “
Aurora compone sus obras con paciencia y detallismo , aludiendo a la minuciosidad de movimientos franceses como el Rococó y el Art Noeveau , en donde las formas inspiradas en la naturaleza son el eje de la producción.

Aurora ha participado de exposiciones en sala cero de galería Animal con “santo animal” en agosto del año pasado, con una instalación de heráldicas en los ventanales de la sala, como también ha expuesto en GAM, con la muestra “Antiguedades” en enero de este año.

Josefina Astorga, Stgo. Chile 1984
La fotografía de Josefina Astorga busca retratar la imagen que ya no está, aquella que se olvida cuando se observa el recuerdo, imagen de la percepción de una experiencia que sólo permanece en la memoria y que se deslava paulatinamente con el paso del tiempo. Esto lo persigue en tomas donde priman las atmósferas por sobre los objetos. Atmósferas que, gracias a la técnica análoga, se acercan a las de un tiempo suspendido, al espacio intersticial entre la vigilia y el sueño.

Josefina participa, actualmente junto al colectivo La Unión, en la muestra Felisberto, bajo la curatoría de Ricardo Loebell, en Departamento 44, también ha expuesto durante los últimos años de manera colectiva en Matucana 100 con la muestra “Dios bendiga Nuestro Hogar” y en el Centro Cultural de España. Ha participado de residencias nacionales y pronta a participar de una residencia de arte en Colombia. Luego de su muestra Devoción y muerte, en ANINAT prepara una muestra colectiva en la Casa de las Américas, en la habana, Cuba y su primera Individual en el Museo de Arte Contemporáneo (Septiembre 2013).

El artista Fernando Cifuentes Soro inauguró el sábado, en galería Isabel Aninat, una muestra con su última producción.

Hace casi dos décadas que Fernando Cifuentes Soro dejó las reglas matemáticas, indispensables en su profesión de arquitecto, para emprender un camino más libre y abstracto: el de las artes visuales.

Estudió Arquitectura en la U. Católica de Valparaíso, escuela con inclinaciones artísticas de vanguardia y muy ligada a las teorías de Le Corbusier. Con esa herencia, Cifuentes Soro pensó construir obras osadas, nunca antes vistas. No pudo. Al tiempo abandonó la disciplina para siempre. “Para ser pintor, hay algo de la arquitectura que se tiene que morir. Volvería a la arquitectura sólo si puedo hacer cosas no convencionales, lo tradicional me aburre”, explica hoy, a sus 55 años, y con una consolidada carrera en la pintura.

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El sábado pasado, el artista inauguró su última muestra en galería Isabel Aninat, Trayectos gravitacionales: el resultado de casi 10 años de trabajo en los que no ha dejado de explorar la abstracción más pura. Se trata de amplios lienzos de formato alargado y pequeñas obras sobre papel, son una mezcla de “colores fuertes y líneas que se van cruzando y componen una partitura. “Es una real alquimia que voy manejando casi sin tocarla, salvo al final, para arreglar detalles y acentos”, señala el artista.

Su método consistió en dejar que la pintura escurra por la tela, observar su trayecto natural y cómo la gravedad ejerce su poder. De ahí el nombre para la muestra. “La pintura fue colocada de manera que sólo me dediqué a mover la tela. Ya no necesito la paleta ni el pincel”, señala.

La primera exposición de Cifuentes Soro data de 1997, en la Corporación Cultural Las Condes. Desde entonces no ha dejado de exhibir su obra en distintos espacios del país, como galería Animal, Sala Gasco o el Museo Contemporáneo de Valdivia. Y aunque el artista ha explorado también en la escultura, todo siempre está atravesado por lo pictórico, espacio donde la mancha, la materia y la libertad gestual son las protagonistas.

Lugar: Galería Aninat
Dirección: Espoz 3100, Vitacura,Santiago,Chile.
Teléfono:(56-2) 24819870

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19 agosto, 2012

La Vuelta al mundo en 80 días.Centro Cultural Las Condes.

Obra:La Vuelta al Mundo en 80 dias
Autor:Julio Verne
Compañía: Objeto Teatro.

Objetos animados, títeres de varilla, marionetas de hilo, muppets y actores de carne y hueso que cuentan la historia, son las técnicas que se combinan en el nuevo montaje de la compañía Objeto Teatro (“El astronauta” y “Aventuras del teniente Bello”), inspirado en el clásico de Julio Verne, que se presenta en la Sala Teatro Cultural Las Condes.

“Hemos trabajado con dedicación completa en esta obra, para dar vida a un espectáculo de máxima calidad, y así llevar a todos los niños a un viaje mágico lleno de sorpresas y aventuras en torno a la tierra”, señala el director y adaptador Andrés Amión.

Fhileas Fogg, el excéntrico millonario que dio la vuelta al mundo, ya es un viejo loco que regaló toda su fortuna a los pobres de Inglaterra. Como parte de sus excentricidades vive en una gran maleta que se construyó antes de regalar todo su dinero. La maleta la instala en los callejones de Londres. Es ahí donde conoce a Frank Puppet, un joven titiritero que trabaja en las calles haciendo show con sus muñecos. Después de un rato de conversación Frank descubre que Fhileas Fogg es el millonario que hace mucho tiempo atrás dio la vuelta al mundo en 80 días.

Sorprendido de conocer a tan notable personaje le pide que le cuente sus aventuras en torno a la tierra. Fogg comienza con su relato ayudado mágicamente por las marionetas de Frank Puppet. Juntos vuelven a revivir todo el largo viaje con sus aventuras y desventuras, viajando en tren, elefante, barco y globo, recorriendo las principales capitales del mundo, para llegar a Londres aparentemente un día después del día indicado para ganar la apuesta.

El montaje cuenta con las actuaciones de Blanca Gálvez, Francisco Carevic y el propio Andrés Amion. La música es de Rodrigo Pinto.

Extracto
Esta es la renovada versión de Julio Verne.La Vuelta al Mundo en 80 días, a cargo de la Compañía Objeto Teatro que retorno a la cartelera.La pieza mezcla a los actores con títeres y marionetas para narrar la historia de Fhileas Fogg cuando ya es un anciano y vive en una gran maleta que instala en distintos lugares de la ciudad.Un día cualquiera Fogg conoce a Frank Puppet ,un joven titiretero con el que revivirá su aventura alrededor del planeta.

Temporada: 11 al 26 de agosto de 2012
Lugar: Sala Teatro Cultural Las Condes
Dirección: Apoquindo 6570
Teléfono: 562 8969800
Funciones: Sábados y domingos, 17:00 horas
Valor: $ 4.000 general / $ 3.000 niños

6 octubre, 2011

Octubre. Corporación Cultural Las Condes.

Francis Bacon
La punta del Iceberg
Dibujos

Considerada por la crítica como una de las mejores exposiciones del año, la muestra de dibujos del británico Francis Bacon se ha constituido en todo un suceso, que ha permitido al público local acercarse a la obra de uno de los artistas más importantes del siglo XX. La exposición reúne los famosos “dibujos italianos” de la Francis Bacon Drawing Foundation, y que fueron objeto de una larga vicisitud judicial, concluida felizmente en 2004.

Un total de 43 dibujos -40 en blanco y negro y 3 a color- del artista anglo-irlandés Francis Bacon (1909-1992), constituyen el cuerpo de la excepcional muestra que Fundación Itaú y la Municipalidad de Las Condes, a través de su corporación cultural, traen a Chile, siendo ésta la primera vez que se presenta en el país una muestra de obras originales de uno de los más importantes maestros del siglo XX.

La exposición se presentará en forma paralela en Espacio ArteAbierto de Fundación Itaú y en la Corporación Cultural de Las Condes. “La punta del iceberg” se exhibió el año pasado con gran éxito en el Centro Cultural Borges, de Buenos Aires, luego de haber sido presentada en el marco de la Bienal de Venecia (2009) y en la Fundación Durini de Milán (2010).

Para Jaime Uribe, Gerente de Fundación Itaú, “esta iniciativa se enmarca en los esfuerzos que Fundación Itaú ha realizado por presentar en nuestro país, exposiciones con creaciones de destacados artistas como Pablo Picasso, Andy Warhol y Frank Stella, y consolida también nuestro vínculo con la Corporación Cultural de Las Condes, con la cual hemos presentado muestras destacadas como Cultura de Taller”.

En tanto, el director de la Corporación Cultural de Las Condes, Francisco Javier Court, señala que éste es un proyecto largamente anhelado por la Municipalidad de Las Condes, que confirma la necesidad de establecer alianzas con países vecinos para traer a Chile muestras de calidad.

“Bacon es un artista de primera línea, el más importante, sin duda, de la segunda mitad del siglo XX en el mundo. Por tanto, compartir con la Fundación Itaú una exposición con sus trabajos, constituye un verdadero acontecimiento cultural. La obra del artista británico es motivo de estudio en todas las escuelas de arte y con este proyecto estamos brindando una posibilidad sin igual para que estudiantes y artistas se enfrenten -en vivo y en directo- con los trazos y la esencia de uno de los grandes genios del arte universal”.

Además de los dibujos de Bacon, el montaje contempla la exhibición, en formato de diaporama, del libro “Francis Bacon, archivos privados”, un completo registro de los collages, recortes, apuntes y fotografías encontradas en el taller de Bacon tras su muerte y que constituyen la fuente y origen de muchos de sus trabajos. Esto se complementa con la exhibición del documental “Francis Bacon, vida y obra”, del director británico Adam Low, y la película “El amor es el demonio”, de John Maybury.

Una faceta desconocida

“La punta del iceberg” está integrada por los “dibujos italianos” de Bacon, pertenecientes a la Francis Bacon Drawing Foundation, que el escritor Giorgio Soavi definió como “extraordinarios” y comparables a sus mejores pinturas por su calidad e intensidad.

Por años, estos dibujos han sido el centro de una larga y compleja vicisitud judicial concluida felizmente en el 2004 con un proceso que puso punto final al tema de su autenticidad.

La creencia universal, que hasta ese entonces acompañaba la memoria del artista, señalaba que Bacon no dibujaba y, si lo hacía, se creía que inmediatamente destruía sus dibujos. Dicha afirmación no era cierta, y estos dibujos serían la prueba de que apenas conocemos “la punta del iceberg” en el mundo artístico de Francis Bacon.

“Durante mucho tiempo se sostuvo que Bacon no dibujaba. Pero hizo muchos dibujos, y distintos. Hay varios grupos, entre ellos el de la Tate Gallery, los que se encontraron en el estudio de Bacon luego de su muerte, y los de Cristiano Lovatelli Ravarino, en Italia”, señala Edward Lucie-Smith, experto en los dibujos de Bacon y que oficia de curador de la muestra junto con Massino Scaringella.

Los dibujos fueron realizados por el gran pintor irlandés entre comienzos de los años ochenta y 1992, año de su muerte, en diversos momentos, pero sobre todo durante sus viajes a Italia, donde, por su temperamento volcánico y el natural anticonformismo que lo distinguía, arrancaba de la “corte de mediocres aduladores” de Londres, como el pintor llamaba a sus seguidores, para entretenerse únicamente con amigos ajenos al mundo del arte. Entre éstos, Cristiano Lovatelli Ravarino, amigo cercano de Bacon, a quien el artista regaló la mayoría de las obras expuestas.

“Se trata de grandes hojas, firmadas, separadas, autónomas. Son dibujos hechos con el propósito de regalarlos, no con motivos comerciales, sino para donarlos a un amigo, como los dibujos que Miguel Ángel hizo para el joven Tommaso Cavaliero”, agrega Lucie-Smith.

Para Scaringella, los dibujos reflejan las “principales temáticas artísticas” de Bacon, como sus emblemáticas escenas de Papas -inspiradas en su “admirado” retrato de Inocencio X del español Diego Velázquez (1599-1660)- y de la Crucifixión, así como retratos y autorretratos. “Se trata de dibujos que no fueron elaborados para ser exhibidos durante su vida, por lo que ofrecen una reflexión sobre las obras que realizó Bacon al principio de su carrera”.

Al morir Bacon, Ravarino aseguró tener cientos de dibujos pero la Galería Mallborough de Nueva York, con quien el artista tenía un contrato exclusivo con el artista, dijo que eso era imposible pues Bacon no dibujaba, por lo que compradores le iniciaron un juicio penal aduciendo que eran falsos. La querella tuvo lugar entre 1996 y 2004.

“Se probó que Cristiano y Bacon se conocían y que los dibujos eran parte de la relación entre ambos. Los peritajes también examinaron la firma del artista en los dibujos, el papel y el diseño, comparándolos sobre todo con sus pinturas”, contó Umberto Guerini, presidente de la Francis Bacon Drawing Foundation y autor del libro La punta del iceberg, que da cuenta de todo el proceso judicial.

Las obras que se expondrán en Las Condes son realizadas a lápiz sobre papel, en los que Bacon retrata escenas individuales mediante composiciones de líneas sencillas. La mayoría de los dibujos muestra a personas sentadas o de medio cuerpo con figuras deformadas que parecen fundirse con el espacio. Bacon utilizaba trazos rectos y definidos para perfilar contornos de fondos, como puertas o ventanas, “que contrastan con las líneas desordenadas que insinúan los cuerpos humanos, cuyos rostros aparecen deformados bajo una profunda capa oscura”, apuntó Scaringella.

A juicio del curador de la muestra, Bacon oscurecía los rostros de sus modelos porque quería “negarles la cara y entrar en la intimidad de la persona que evocaba. La negación de la imagen parte de su idea de negar la intimidad del hombre. Quiere comunicar el concepto de que él se sitúa en el interior de la persona”.

Un referente inconfundible

Francis Bacon fue uno de los artistas más relevantes del siglo XX. Sus inicios en la pintura están marcados por el surrealismo, pero progresivamente derivó al expresionismo, dentro del cual es considerado como máximo exponente de la escuela inglesa. El artista plasmó en su obra el dolor, la angustia, la muerte y el sexo, ya que, como expresó en cierta ocasión: “Cuando se es fiel a la vida, se es inevitablemente macabro porque finalmente se nace para morir”.

Su carácter le llevó a destruir, a los 35 años y cuando todavía no había logrado el reconocimiento de su obra, la mayoría de sus cuadros, y fue en 1944, al acabar “Tres estudios de figuras junto a una crucifixión”, cuando aparecieron las claves de su obra pictórica posterior y le llegó la aceptación de la crítica.

Bacon elige la figura humana como motivo central de sus cuadros, y la somete a deformaciones y alteraciones hasta un nivel no conocido con anterioridad en la historia del expresionismo.

Ya sea en sus retratos, como en sus autorretratos o en composiciones más complejas, los cuerpos mutilados, los órganos atrofiados y todo tipo de anomalías anatómicas arrojan una imagen del horror que se inserta en un espacio indefinido.

Su pintura resulta un referente inconfundible del arte occidental de la segunda mitad del siglo XX. Así como Picasso es considerado la mayor influencia plástica de la primera mitad del siglo XX, Francis Bacon es la figura central del imaginario conformado a partir del término de la Segunda Guerra Mundial. Ambos artistas modificaron las artes y sus influencias determinaron el acontecer de toda la centuria.

Las películas

En el marco de la muestra se exhibirá en forma continuada el documental Francis Bacon, realizado en 1985 por David Hinton, con una duración de 55 minutos, donde el director conversa con el artista, revisando su obra y entregando las claves que la conforman. Hinton ha dirigido películas sobre Dostoievski y documentales para la televisión británica, como la vida de Bernardo Bertolucci.

En la Sala Teatro Cultural Las Condes se ha programado la exhibición de dos filmes:

Sábado 24 y domingo 25 de septiembre, 17 horas – Francis Bacon, vida y obra, de Adam Low (Reino Unido, 2005, 95 minutos). Acompañado de una estimulante banda sonora de Brian Eno, este documental para todo espectador repasa el trabajo del artista irlandés, su fascinación por la violencia de la vida, por lo accidental y por el sentido de la casualidad. Recreando notas biográficas y siguiendo las relaciones con los distintos hombres con los que compartió su vida, se repasan las distintas épocas de su devoradora y sugerente existencia, y el desarrollo de su producción artística hasta su muerte.

Sábado 1 y domingo 2 de octubre, 17 horas – El amor es el demonio, estudio para un retrato de Francis Bacon, película de John Maybury (Reino Unido, 1998, 87 minutos, mayores de 18 años). El filme participó en el Festival de Cannes y se centra en la tormentosa relación de Bacon con George Dyer. Su tratamiento visual se emparenta directamente con la óptica del artista. Actúan Derek Jacobi, Daniel Craig y Tilda Swinton y la crítica la calificó como una obra de arte acerca del arte.

Todas estas exhibiciones tienen entrada liberada.

Fecha: 7 de septiembre al 30 de octubre de 2011
Lugar: Salas Corporación Cultural de Las Condes
Dirección: Avda. Apoquindo 6570
Teléfono: (+56 2) 3669393
Horario: Martes a domingo, 10.30 a 19.00 horas
Lugar: Espacio ArteAbierto de Fundación Itaú
Dirección: Avda. Apoquindo 3457
Horario: Lunes a viernes, 9.00 a 14.00 horas
Entrada: liberada

Danza tradicional de Sri Lanka
Compañía Kali

Con el título “Vanname”, que significa “colores de la naturaleza”, el grupo Kali, dirigido por Lucía Tobar y Catalina Vidales, presenta un espectáculo de bailes clásicos originarios de Sri Lanka. La danza tiene su origen en un ritual de sanación mental y para poder interpretarla se requiere de un aprendizaje técnico muy riguroso.

Cada Vanname es una canción poética, e invoca cada una de las distintas energías de la naturaleza:

La precisión y seguridad del caballo, la transparencia de los cristales, la profundidad del mar o la majestuosidad del elefante. Luego, estos cantos fueron embellecidos con el sonido de los tambores y de los pies de los bailarines, propios de los rituales originarios de Sri Lanka.

Meintje Orsel fue la primera persona que trajo el conocimiento de la danza tradicional de Sri Lanka, llamada Danza Kandyan, a Chile. Gracias a ella Catalina Vidales y Lucía Tobar tuvieron el privilegio de acceder a este arte en el año 1999. En el año 2007 viajaron a Sri Lanka a estudiar en Chitrasena School of Dance, la escuela de danza tradicional más prestigiosa de ese país.

La danza Kandyan tiene su origen en un ritual de sanación mental llamado Kohomba Kankariya, pero para poder interpretarla se requiere de un aprendizaje técnico tan riguroso como el que se requiere para aprender Ballet clásico occidental.

Con el objetivo de expandir este conocimiento, desde el 2008, año en que regresan a Chile, hasta hoy han estado transmitiendo todos los conocimientos adquiridos durante el viaje a los percusionistas Francisco Campos y Matías Mardones, enseñándoles Geta Beraya, tambor dedicado a la danza Kandyan, y a las cantantes Geraldine Compagnon, María Eugenia Vallejos, Andrea Carileo, Constanza Yáñez y Javiera Abufhele, con los cuales arman un repertorio con música en vivo.

Fecha: sábado 8 de octubre de 2011
Horario: 20:00 horas
Lugar: Sala Teatro Cultural Las Condes
Dirección: Avda. Apoquindo 6570
Teléfono: (+56 2) 3669393
Entrada: liberada previo retiro de invitaciones

Los turistas
Felipe Forteza
Fotografía

En sus proyectos, el fotógrafo chileno Felipe Forteza descubre, con cierta ironía y agudeza visual, características latentes de la sociedad contemporánea que pasan inadvertidas. Aquí presenta una serie de imágenes protagonizadas por turistas, ese tipo humano común en el mundo entero que, cámara en mano, registra todo cuanto aparece a su paso.

La idea es reflexionar en torno a cómo, sin importar su diversidad, de dónde provengan, raza, credo, género o condición social, los individuos al momento de enfrentarse a la experiencia de ser turistas y realizar tomas fotográficas, en su gran mayoría, actúan de la misma manera. ¿Qué los motiva a llevarse ese souvenir fotográfico y que quieren representar en sus tomas: egocentrismo, entretenimiento, curiosidad, arribismo, sentimentalismo, trascendencia?.

La fotografía no es sólo lo que se ve, sino parte de un complejo proceso que representa mucho más que lo obvio. El autor de esta muestra, tal como indicaba el destacado fotógrafo francés Cartier Bresson, busca capturar “ese instante decisivo” en el que el turista se enfrenta a una imagen y con su cámara decide retratarse o retratar lugares, familias o escenarios diversos, con la intención de ir más allá de la simple acción de fotografiar durante su tiempo libre o vacaciones, y descubrir sus motivaciones por medio de la propia imagen o la de los que lo rodean.

El interés por la cultura, el arte y la estética, han motivado a Felipe Forteza, periodista de profesión, a ensayar como fotógrafo. Sus fotografías han sido elegidas por la revista Big, reconociéndolo como uno de los mejores fotógrafos emergentes de 2004. Se inició exponiendo su trabajo “Tour” en el Café Santiago y luego “Proporción áurea”, en Casas de Lo Matta; “Del socialismo al capitalismo”, en galería Matthei, y “Conquistadores 500 años después”, en galería Cecilia Palma, entre muchas otras. En la Corporación Cultural de Las Condes ya se había presentado en 2008 con “Ingleses de Sudamérica”, comparando las realidades inglesas y chilenas, basado en un antiguo mito local. Hoy trabaja como subgerente de Asuntos Corporativos de CCU.

“Los turistas” está integrada por alrededor de 25 fotográficas en color, de 100×40 cms.

Fecha: 7 al 30 de octubre de 2011
Lugar: Salas primer piso
Corporación Cultural de Las Condes
Dirección: Avda. Apoquindo 6570
Horario: Martes a domingo, 10.30 a 19.00 horas
Patrocina: CCU
Colaboran: Ograma, Cordillera, Grupo K, UmhoNegro, PubliServic, Salustiano Casanova, Sofía Jottar, Viñamar

Pintura
Carmen Couve

La pintura también puede ser un lenguaje silencioso e íntimo. Así lo demuestran los últimos trabajos de esta connotada autora, en los que –valiéndose de una paleta cromática restringida- sumerge al espectador en mundos oníricos, cargados de cierta nostalgia por el pasado. Su pintura nace de la emoción y con pequeños gestos involucra al espectador en su potente mundo interior.

Esta serie que exhibe Carmen Couve en esta ocasión en Las Condes, ofrece al espectador una oportunidad notable en lo que se refiere a la contemplación y a la comprensión del quehacer pictórico. No solamente estamos frente a una serie sostenida en el tiempo (2010 – 2011) que nos muestra una evolución en la manera de concebir el lenguaje pictórico, sino que frente a un proceso singular de una relación de la pintora con su medio.

“Asistimos a una fuerte experiencia de introspección, que quizás sea una de las experiencias vitales más propias de la pintura” –señala la artista Voluspa Jarpa- “En los primeros cuadros vemos la atención de Carmen Couve orientada hacia el paisaje como imagen, hacia el afuera. En la elección de la pulsión y la gestualidad pictórica, trazos enérgicos y expansivos de unos paisajes matéricos que se organizan a partir de aguadas, pastas y color, para generar volúmenes y temperaturas lumínicas. En contraste con ellos, Couve evidencia el soporte de la tela como superficie pasiva y sostenedora, recurso que le ayuda aún más a que experimentemos la soltura de su gestualidad pictórica”.

Y agrega: “Paulatinamente a lo largo de la exposición asistimos a un cambio en la formulación de la imagen y de su concepción del proceso pictórico. Algunos paisajes se fragmentan, los colores desaparecen y la gestualidad empieza a hacerse más contenida, hasta que ya estamos dentro de un espacio de contemplación. Las sombras monocromas pasan a ser los personajes más importantes. Sombras elaboradas a partir de un claro escuro sintético y casi inmaterial, sombras proyectadas que nos dejan adivinar los objetos y personajes ausentes”.

Para Jarpa, la observación de la proyección de las sombras pero también del contraluz como efecto óptico, le permite a Carmen Couve dar cuenta de aquello que no está en el cuadro. “Podríamos decir que los tonos medios han sido restringidos al mínimo, para forzar la relación más estrecha entre los valores de la luz y sombra. Esta máxima síntesis de la imagen, imagen de ausencia e imagen mínimamente formulada, se mezclan en un resultado estético conmovedor, arriesgado y muy atractivo”.

Con estudios de arte en la Universidad Católica de Chile entre 1959 y 1961 y de dibujo en la Universidad de Chile de 1962 a 1963, Carmen Couve Rioseco ha participado en los talleres de pintura de Adolfo Couve, su hermano; Natalia Bavarovic, Ximena Cristi y Jaime León. Ha participado en exposiciones colectivas en la Galería Eltit, de Zapallar, y ExpoArte, de Santo Domingo. En 1996 realizó su primera muestra individual en la Galería Los Arcos de Bellavista. En 2006 presentó la muestra “Demolición y figura” en la misma Corporación Cultural de Las Condes.

Fecha: 7 al 30 de octubre de 2011
Lugar: Sala Segundo Piso
Corporación Cultural de Las Condes
Dirección: Avda. Apoquindo 6570
Teléfono: (+56 2) 3669393
Horario: Martes a domingo, 10.30 a 19.00 horas

El gato que le enseñó a volar a una gaviota
Compañía Teatro del Sol
Dirección: Mauricio Bustos

Tres gatos de puerto se ven atareados con una labor tan humana como la de criar un niño, y se hacen cargo de un polluelo de gaviota. No son pocos los problemas que divertidamente tienen que resolver en este montaje inspirado en novela homónima de Luis Sepúlveda y que vuelve a Los Dominicos.

La obra literaria se ganó el lugar de lectura obligatoria para los niños de educación básica por su amorosa y tierna historia, llena de sorpresas y giros. Valparaíso es el escenario que permite poner elementos poéticos del clown y de la Comedia dell’arte al servicio de una actuación cercana e innovadora, reforzando valores como la diversidad, el compañerismo, el valor del compromiso y el respeto a la naturaleza.

La Compañía Teatro del Sol es un colectivo artístico que ha desarrollado montajes teatrales para todo espectador, como “La bella y la bestia”, “Alicia en el país de las maravillas”, “Mamamachi”, de Jorge Díaz, y “Clown circo”, entre otros. Dirige Mauricio Bustos, con una prolífica trayectoria en la actuación, dirección y docencia.

Temporada: 1 al 30 de octubre de 2011
Funciones: sábados y domingos, 17 horas
Lugar: Sala Teatro Los Dominicos, Avda. Apoquindo 9085
Teléfono: (+56 2) 2015990
Entrada: $ 3.000 general $ 2.000 niños

Festival internacional de guitarra “Entre cuerdas”

Importantes guitarristas de Chile y el extranjero se presentan en Las Condes, inaugurando este conocido e importante festival internacional de guitarra, que ya tiene 12 años de vida. Intérpretes de guitarra clásica, flamenca, latinoamericana, de fusión y portuguesa se dan cita en este encuentro.

El festival comenzó en 2000 agrupando a diferentes corrientes y estilos que pueden ser interpretadas por este instrumento tanto de manera solista, en diferentes formatos de cámara, y hasta conciertos para guitarra y orquesta sinfónica. Con los años se han invitado de manera especial a diversos instrumentos que pertenecen a la familia de las cuerdas pulsadas, como el charango, el cuatro, el tres cubano, el guitarrón chileno, la guitarra eléctrica, la vihuela o el laúd.

La Corporación Cultural de Las Condes es una de las tradicionales sedes de este gran encuentro musical. Posteriormente el festival continuará en las ciudades de Talca, San Javier, Linares y Valdivia.

El programa en Las Condes parte el viernes 14, con la presentación de los chilenos, José Antonio Escobar, guitarra clásica; Javier Farías y su ensamble de guitarras, y Luis Chávez, que fusiona elementos del folklore, tango y jazz. El sábado 15 es el turno de los chilenos Alberto Cumplido y el guitarrista flamenco Francisco García, y el trío de guitarra portuguesa “Contarini-Prado-Martínez”, que traen el fado instrumental.

José Antonio Escobar (1973) es uno de los solistas en guitarra clásica más destacados y versátiles de la actualidad a nivel mundial, llamando siempre la atención el perfecto equilibrio entre su intensa expresión musical y su vasto conocimiento de los diferentes estilos y períodos musicales. A temprana edad estudió con el reconocido laudista Ernesto Quezada en la Universidad de Chile y luego realizó un postgrado con el virtuoso guitarrista alemán Prof. Franz Halász en la Hochschule für Musik de Augsburg. Ha dado conciertos por casi toda Europa, América, Medio Oriente y Asia, además de haber tocado como solista con destacadas orquestas europeas y sudamericanas.

Javier Farías. Su obra como compositor incluye piezas para guitarra sola, dúos, tríos y cuartetos para guitarra clásica y eléctrica, música de cámara, música para orquesta sinfónica y de jazz, coro mixto, bandoneón, charango, viola sola y percusión. Realizó estudios de composición con el maestro Guillermo Rifo en la Escuela Moderna de Música (1993-1998). Paralelamente estudia guitarra clásica con Eugenia Rodríguez, guitarra flamenca con Carlos Ledermann y guitarra chilena con Sergio Sauvalle. En 2006 funda el Ensamble de Guitarras de Chile, agrupación dedicada a promover y estrenar obras de compositores latinoamericanos y especialmente chilenos. En 2008 obtuvo el primer lugar en la XIV edición del Concorso Internazionale di Composizione, en Bologna, Italia, por su obra “Canta la Tierra”, estrenada por la Orchestra del Teatro Comunale di Bologna, cuya ejecución fue transmitida a través de la Radio y Televisión Italiana.

Luis Chávez (1973), formado en escuelas artísticas en Valdivia y Puerto Montt, se radica en 1997 en la ciudad de Paraná, Entre Ríos, Argentina, cursando estudios con el guitarrista y compositor Walter Heinze participando asimismo en la cátedra de guitarra de Eduardo Isaac. Recientemente, ha sido galardonado en Buenos Aires (Argentina), con el segundo premio en el “Concurso nacional de composición del bicentenario del Festival Guitarras del mundo” por su “Suite Rayuela”, inspirada en la novela homónima de Julio Cortazar. Como intérprete y compositor desarrolla un lenguaje propio y original tomando elementos del folcklore, el tango y el jazz fusionándolos con matices personales, mistura de tierras y paisajes sonoros. Además de realizar arreglos sobre música folcklórica chilena y argentina.

Alberto Cumplido. Con estudios de composición y armonía con Cirilo Vila y guitarra con Luis López y Oscar Ohlsen, se perfeccionó en el extranjero con grandes maestros y desde hace 10 años es el organizador de este festival. Su música puede ser catalogada como una combinación entre lo docto y el jazz. Ha experimentado con la música electroacústica, componiendo para danza, cine y teatro. También en sus diferentes formaciones ha fusionado la poesía y el sonido, ha utilizado elementos étnicos y teatrales para algunas de sus composiciones.

Francisco García (1984), licenciado en educación y profesor de artes musicales, formado en la Universidad Mayor, inicia sus estudios formales de guitarra flamenca en 2002 con el maestro Carlos Ledermann, con quien descubre rápidamente su interés en entrar de lleno en ese género. Se integra como guitarrista a la escuela de baile “Furia flamenca”, llegando a ser el primer guitarrista de la compañía y participando en el certamen de danza en San Juan, Argentina. En 2007 viajó a España, donde tomó clases con destacados maestros como Manolo Sanlúcar, Paco Serrano y José Antonio Rodríguez. Actualmente es director musical del grupo “Ecos andaluces” en Valdivia.

Trío “Contarini-Prado-Martínez” es un grupo de world music formado por los multi instrumentistas Alejandro Contarini y Jorge Prado más la reciente incorporación del contrabajista Julio Martinez. En su propuesta buscan la difusión de estilos tradicionales de distintas partes del mundo y en esta oportunidad presentan un concierto de fados instrumentales, donde destaca el uso de la guitarra portuguesa, instrumento poco conocido en Chile, más la guitarra española y contrabajo, la formación clásica del Fado. El repertorio consta de temas tradicionales del fado de Lisboa como “Foi Deus”, “Alfama”, “Lisboa menina e moça”, junto a tradicionales piezas de la canción de Coimbra como los temas de Carlos Paredes dentro de las que destacan “Canto do amanhecer”, “Variações” el clásico “Canção verdes anos”.

Fecha: viernes 14 y sábado 15 de octubre de 2011
Horario: 20:00 horas
Lugar: Sala Teatro Cultural Las Condes
Dirección: Avda. Apoquindo 6570
Teléfono:(+56 2) 3669393
Entrada: liberada

9 julio, 2011

Corporación Cultural Las Condes.RM.

Homenaje a Claudio Bravo

Los años chilenos 1951-1960

Con motivo de la repentina muerte del pintor Claudio Bravo, la Corporación Cultural de Las Condes decidió modificar completamente su calendario de exposiciones y remontar la muestra “Claudio Bravo. Los años chilenos 1951-1960”, una selección de alrededor de 80 dibujos y pinturas, correspondientes a la primera etapa de Claudio Bravo, cuando aún vivía en Chile, que se exhibió en esta misma institución en el año 2005.

La exposición da a conocer una faceta distinta de uno de los pintores chilenos más prestigiosos en el mundo entero, una verdadera leyenda por su retraído estilo de vida y exótico universo. En la oportunidad, se presentará nuevamente el documental “Claudio Bravo, la pupila del alma”, realizado por Hugo Arévalo, que recorre la vida y trayectoria de Claudio Bravo, y cuenta con el testimonio personal del artista, quien habla de su relación con el arte y la belleza. Las imágenes están captadas en Chile, España y Marruecos.

También se incorporarán nuevas pinturas, correspondientes al mismo período (década del 50), y que nunca antes han sido exhibidas.

La idea de la Corporación Cultural de Las Condes fue rescatar la primera etapa del pintor en Chile, antes que partiera a Europa en 1961, y conectar a este gran artista con su tierra. Hoy, seis años después de esa gran exposición, la corporación quiere rendirle un homenaje. Son especialmente dibujos y algunas pinturas, todas obras realizadas en Concepción y Santiago. Muchas de ellas corresponden a un Bravo de 15 años de edad, cuando aún estaba en el colegio. Sin embargo, la maestría en el dibujo es innegable y ya da luces del connotado artista en que se transformó.

Radicado en Marruecos desde la década del 70, la obra de Claudio Bravo es conocida en los cinco continentes y se ubica entre las que han alcanzado un mayor precio en el mercado internacional. Sin embargo, no fue sino hasta 1994 que el público local pudo apreciar en directo la maestría del pintor en la exposición que se llevó a cabo ese año en la Sala Matta del Museo Nacional de Bellas Artes, y que hasta el momento ha sido una de las más vistas en la historia de las exposiciones en Chile, con 180 mil espectadores, sólo superada por “De Cézanne a Miró”, en 1968 (220.000 personas).

Miles de personas se agolpaban cada día para admirar la destreza de Bravo y entender por qué es considerado uno de los pintores más renombrados del mundo. Desde entonces Bravo pertenece al imaginario local y aunque no se puedan contemplar sus últimas creaciones sino sólo a través de fotografías, el artista despierta un interés inusual que traspasa barreras sociales y culturales.Si Si bien es cierto que su pintura sorprende por su factura, es en el dibujo donde residen sus mayores fortalezas y por sobre todo en el tratamiento de la figura humana, donde su destreza alcanza la perfección. Fueron justamente sus dibujos los que le abrieron la puerta al tremendo éxito que ostenta hoy.

Han pasado cinco décadas desde que Bravo dejó nuestro país, sin embargo de una u otra manera mantuvo el contacto con Chile. Sus dibujos de adolescente y otros realizados después se encuentran celosamente guardados en muchas colecciones privadas y nunca han salido a la luz pública.

Pintor desde siempre

Claudio Bravo nació en 1936 en Valparaíso. Fue el segundo entre siete hermanos y creció en un entorno familiar tranquilo y protegido por el carácter recto y serio de su padre, Tomás Bravo Santibáñez y la tierna dedicación de su madre, Laura Camus Gómez. Estudió en el Colegio San Ignacio de Santiago. Según señala la periodista Sonia Quintana en el catálogo, “no sólo llamó la atención de sus profesores por su facilidad para dibujar, sino que fue celebrado como solista en el coro y activo participante en las academias literaria, de música y de teatro en las que dejó la huella de sus prometedoras capacidades…”.

En 1951 el profesor de castellano Alfredo Peña organizó un grupo teatral y Claudio Bravo, junto a Héctor Noguera, Adolfo Couve, Salvador Villanueva, Jorge Cox y Ricardo Bezanilla fueron los participantes más entusiastas. Se montó “Cumbres de fe” y al año siguiente, Claudio Bravo hizo el maquillaje y la escenografía de la adaptación de “Tom Playfair”, de Francisco Finn.

Interno en el colegio, regresaba los fines de semana al fundo familiar en Melipilla, donde se dedicaba a pintar, montar a caballo y nadar, sus grandes pasiones. “Para mí la felicidad es estar pintando un cuadro que me apasiona y que me tiene concentrado y entretenido. No sé vivir sin la pintura”.

Para Sonia Quintana, “pareciera que ese consagrado realista que es ahora, ese creador de mundos inventados, de ordenador perfeccionista que no soporta el caos, ya se manifestaba en esos años, puesto que su mayor empeño lo ponía en generar una realidad a su medida suprimiendo toda amenaza que pudiera alterar su intuitiva búsqueda de la armonía”.

Gracias al Padre Prefecto Francisco Dussuel, tomó clases con el maestro Miguel Venegas Cifuentes, con quien estableció una relación de profundo afecto. “Fuiste el primero que me enseñó de los aceites, los colores y los aguarrases”, le escribía desde Europa cuando ya había conquistado reconocimiento y fama.

“El retrato se me daba muy bien”

A los 17 años inauguró su primera exposición individual y rápidamente vendió todos sus cuadros. A los 19 repitió la hazaña. “A partir de ese momento la obra de Claudio Bravo empezó a ser aplaudida por el público, ignorada por la mayor parte de los pintores y discutida por la crítica, un fenómeno que se repetirá a través del tiempo. Para muchos su creación suscita reacciones opuestas equivalentes al amor o el odio. Indiferencia nunca”, expresa Sonia Quintana.

Después de egresar del colegio, se dividió entre el trabajo de taller y las lecturas y diálogos encaminados a satisfacer su anhelo de ampliar sus conocimientos. Encontró orientación en compañía de intelectuales como Luis Oyarzún, filósofo, Benjamín Subercaseaux, escritor, y Luis Alberto Heiremans, dramaturgo. A los 21 años partió a Concepción y descubrió que “el retrato se me daba muy bien”. Es así como dejó un importante registro de sus dibujos y pinturas a la sociedad penquista de la época.

A los 24 años se fue a Europa, primero pensando en París, pero finalmente se quedó en Madrid, donde rápidamente comenzó una glamorosa vida social y empezó a retratar a las más importantes personalidades de la época. Llegó a pintar más de 300 retratos en ocho años, incluyendo al Rey Juan Juan Carlos, a la Reina Sofía y a las Infantas.

En 1970 realiza una exposición en Nueva York, que obtiene muy buena crítica. Entonces, decide hacer un cambio radical y se radica en Tánger, Marruecos. La atmósfera es de una intensidad única. “El color, la luz, el paisaje, los olores y sonidos armonizan con su gente que, vestida con su típica túnica o chilaba, parece sacada de un pasaje bíblico. Esta realidad, en la que conviven pasado y presente, conforma un universo misterioso que incita fuertemente a la exploración. Es difícil imaginar un mejor escenario para el cambio de giro existencial de un artista”, dice Sonia Quintana.

Su carrera, administrada por una galería internacionalmente reconocida, de la que es artista exclusivo, junto con Botero o Tamayo, alcanza los más altos niveles de cotización en el mercado mundial. En 1994 se realiza la gran exposición en Chile, que se convierte en un fenómeno sociológico y coincide con el reencuentro del artista con su país: adquiere una propiedad en la Región de los Lagos y empieza a viajar anualmente, con el pincel en la mano, a recuperar sus raíces. Pero en el año 2000 vende sus tierras y se despide de Chile. En Marrakech restaura una antigua mansión y se establece allí por temporadas –como dice Sonia Quintana- “sin romper sus propias reglas de ermitaño”

Evento: Homenaje a Claudio Bravo
Fecha: 16 de julio al 28 de agosto de 2011
Lugar: Salas segundo piso
Lugar:Corporación Cultural de Las Condes
Dirección: Avda. Apoquindo 6570
Teléfono:(+56 2)3669393
Horario: Martes a domingo, 10.30 a 19.00 horas
Entrada: liberada / adhesión voluntaria

15 junio, 2011

Entre el cielo y la tierra. Fotografía. Guy Petermann

Guy Petermann es un viajero que disfruta del descubrimiento de nuevos paisajes, especialmente cuando éstos están un poco escondidos o son de difícil acceso. Recorrer, descubrir y compartir su experiencia a través de la fotografía tiene un gran significado para él. En la Corporación Cultural de Las Condes, este fotógrafo autodidacta, nacido en París, presenta una serie de imágenes del altiplano, el norte de Chile (Grande y Chico) en su aspecto más oculto, con su geografía abrupta pero de singular belleza.

¿Qué encontramos si nos desviamos hacia el altiplano? ¿Cuando nos salimos de las rutas cotidianas?, ¿cuando superamos los 4.000 metros de altitud o cuando las temperaturas son extremas y el viento impetuoso? La respuesta es belleza, belleza franca e insolente que no deja espacio a la imaginación porque simplemente está ahí para admirarla.

Esta propuesta apunta a tres hitos que geográficamente se encuentran sobre los cuatro mil metros de altitud en el altiplano chileno. Cada uno posee características similares pero estéticamente son distintos. Estos lugares son Laguna verde, desde Copiapó al Paso San Francisco; el Salar de Aguas Calientes, desde San Pedro de Atacama hacia el Paso de Jama, y el Salar de Surire, 140 kilómetros al sur de Putre.

“El altiplano es un lugar mágico, una naturaleza primitiva, indómita, que no necesita al hombre, ese hombre que carece de importancia aquí. Ante un espectáculo como éste, el fotógrafo debe elegir. Puede optar por el esteticismo y la técnica fotográfica, con reportajes de viaje que testimonian la belleza del lugar. O puede optar, como lo hago yo ahora, por la subjetividad. Por dejar que la intuición haga su trabajo y obtener fotos que cobran forma en el inconsciente, como un reflejo originado en otro nivel de conciencia, mostrando de qué manera aprehendí ese mundo mineral, más allá del juicio estético a que sean sometidas mis obras”, expresa Petermann.

En la exposición, sólo se impone la sencillez. Como dice el artista, “limitarse a los elementos estrictamente necesarios, sinónimo de grandeza, de la grandeza de esta paleta de pintor suspendido entre cielo y tierra”.

La fotografía ha sido desde siempre el medio privilegiado de la expresión de Guy Petermann. También practicó la escultura, pero más esporádicamente. Alejado por esencia de una enseñanza académica, teórica y técnica, su itinerario artístico ha extraído siempre la inspiración de sus experiencias personales.

Otro pilar de su vida fue la práctica del alpinismo de alto nivel, que por su extrema exigencia lo aleja durante mucho tiempo de la fotografía, pero lo lleva a una conciencia mayor al palpar la fragilidad de la existencia y por la posibilidad extraordinaria de vivir la aventura humana. Expuso varias veces en Francia particularmente sobre el tema del Himalaya.

El viaje ha sido una parte de su inspiración, el viaje en todas sus formas, por todos los medios y en todos los continentes, como una necesidad imperiosa y vital, fuente de todas las inspiraciones conscientes e inconscientes. El viaje que despierta el espíritu y lo carga de sentido y de humildad.

Su reencuentro con la fotografía se produce a partir del año 2003, durante un viaje en motocicleta por varios países de Sudamérica, donde ha regresado continuamente (especialmente a Chile), acumulando experiencias personales e inspiradoras que lo llevaron a consolidar definitivamente su pasión por la fotografía.

En 2007 tomó la decisión de intentar una nueva aventura en Chile, exponiendo por primera vez en la Corporación Cultural de Las Condes al año siguiente su trabajo titulado “Transitar en el Arte”. En el marco de Fotoamérica, realizó su segunda exposición titulada “Valparaíso, vistas y rincones” en el Hotel Gervasoni de Valparaíso. En 2009, mostró sus obras en distintas galerías de Santiago, Osorno, Frutillar y Puerto Varas. En 2010 presentó “Eau peinte (Agua pintada) en el Museo de Arte Contemporáneo.

Para Mario Fonseca, hay una pregunta permanente que acompaña al registro fotográfico del territorio, y tal vez a todo registro, y es cuál es el sentido de este registro. Aunque sea un detalle, si no una vista panorámica, la pregunta incide en la duplicación de lo visto. Y aunque sea un ángulo cerrado, un picado o contrapicado, si no una toma perpendicular, la pregunta cuestiona también la voluntad de ese encuadre. ¿Qué hace el fotógrafo más allá de mostrar lo que allí está, finalmente accesible para quien vaya y lo vea, como, por ejemplo, una persona que lo acompañe sin cámara? ¿Qué quiere decir con su encuadre respecto al paneo abierto o la focalización específica del espectador presencial?

“No hablemos de preservar la memoria; si bien es cierto que todo cambia después de la toma, así como la toma consigna el cadáver de lo que ella misma acaba de matar al congelar el tiempo, lo que importa acá es la motivación última, la razón de la locura de apropiarse de una escena que, a fin de cuentas, no es lo que es sino un remedo. El sentido podría estar quizás en registrar lo que yo vi, o, más precisamente, lo que yo quise ver, lo cual supone aceptar, a su vez, que lo que registro no es lo que está ahí cuando no media mi intención de registrarlo”.

Y agrega; “Pero esto no es tan grave a fin de cuentas, pues alguna realidad nos queda entre las manos respecto a, por ejemplo, lo que afirma Gorgias, aquel escéptico para quien, definitivamente, nada existe, o si existiera no habría cómo darlo a conocer. Doy lugar a estas disquisiciones sobre la carencia de objetividad en cualquier registro fotográfico, por más documental que se quiera, al abordar el trabajo de Guy Petermann: sus fotografías son opciones personales y es justamente allí, en la privacidad de su mirada y su elección de toma, donde radica su atractivo y su fuerza”.

Fecha: 3 al 26 de junio de 2011
Lugar: Sala Segundo Piso
Corporación Cultural de Las Condes
Dirección: Avda. Apoquindo 6570
Teléfono: (+562) 3669393
Horario: Martes a domingo, 10.30 a 19.00 horas
Patrocinan: ICF – Instituto Chileno Francés de Cultura
Auspician: CANSON Infinity, Farben y Canon

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