Posts tagged ‘San Vicente de Tagua Tagua’

9 abril, 2011

Viajes. Ocho alternativas diferentes para pasar Semana Santa en Chile.

De norte a sur, buscamos destinos, actividades y alojamientos que no fueran los más clásicos y que, por supuesto, tuvieran disponibilidad para recibir en este fin de semana largo que se aproxima. Uno de los pocos que tendremos en el año.

1. De la playa a la precordillera sin marearse

La Región de Arica y Parinacota tiene mucho que ofrecer en esta época. Su primavera constante sigue siendo uno de sus atractivos, y las playas de Arica reciben a gran cantidad de bañistas y de cultores del surf que lo practican todo el año.

Y, terminado el verano, también se terminan las lluvias del “invierno boliviano”, que suele inundar pueblos y valles del interior. Por ello, no sólo esta es una época segura para visitar, sino absolutamente radiante, con ríos y vegetación más viva que nunca, aun con la aridez del desierto.

Una alternativa recomendable es internarse al menos un par de días hacia los valles y la precordillera, con destino a Codpa, un atractivo pueblo que está apenas a 113 km de Arica y que permite conocer un mundo totalmente distinto al que uno está acostumbrado. El pueblo se alza a menos de 2.000 msnm, por lo que no representa problemas de adaptación ni de “puna”.

Con 200 habitantes, en los últimos años se ha alzado como centro de operaciones ideal para salir desde aquí a recorrer otros poblados del interior. Posee hosterías y residenciales sencillas, aunque su mejor carta para alojar es Codpa Valley, un ecolodge de excelente infraestructura y con valores en torno a los US$ 100. La zona está repleta de historia, pues estos valles eran escenario comercial entre pueblos del Altiplano, entre culturas ancestrales y, más tarde, los incas, por lo que cultivos en terrazas, pukarás y maravillas arqueológicas pueden encontrarse por el camino. Desde Codpa se puede visitar el Salar de Surire o, si prefiere, una nueva excursión que es parte de la llamada Ruta de las Misiones y que busca restaurar una treintena de antiquísimas y valiosas iglesias andinas. Ya hay nueve listas esperando por usted.

2. Iquique por la espalda

Iquique glorioso, ese destino imbatible que sabe mezclar muy bien playa, compras y buena gastronomía, está sumando con fuerza otros atractivos, con la finalidad de que quienes los visitan tengan más excusas para repetirse el plato. Y, al menos entre los expertos consultados, nos afirman que hay varios sitios que se han convertido en verdaderos hits del turismo hacia el interior. Uno de ellos es sin duda Laguna Roja, ubicada al interior de Camiña, a unos 150 km de Iquique, y que tiene la particularidad de que sus aguas, además del llamativo color que las caracteriza y las vuelve muy fotogénicas, están a una temperatura de entre 40° y 50° C. Llenas de leyendas, se dice que sus aguas están malditas y, se supone, muchos aimarás murieron al beberlas. Se debe ir con guía.

Una forma diferente de vivir Iquique es, también, alojando en el ecocámping El Huarango, ubicado entre La Tirana y Huayca,que ofrece comodísimas carpas ubicadas entre medio de un bosque de tamarugos, camas de campaña, sábanas y plumón.

Desde aquí se está a un paso para ir a conocer los geoglifos de Pintados, gigantescas e impresionantes figuras que datan del siglo IX d.C. y que se ubican en las laderas de varios cerros, en una extensión de cinco kilómetros. Algunas de las figuras (camélidos, hombres, aves) tienen hasta 100 metros.

Y si realmente le atrae la arqueología, no puede perderse la Quebrada de Chacarillas, muy cerca de Matilla, sitio que se ha convertido en un importante punto de observación de prehistóricas huellas de dinosaurio. De hecho, fue declarado Santuario Natural para proteger su valioso contenido que, se cree, podría tener hasta 10 millones años de antigüedad.

3. Valdivia, entre el casino y la selva

Una entretenida lección de biología es posible tomar a un paso de Valdivia. Encaramarse a miradores en altura, internarse por senderos en la selva, lanzarse en canopy desde la copa de un árbol centenario o hasta toparse con un pudú. Todo, entre la cordillera de la Costa y el océano Pacífico, donde se esconde un sitio como pocos: el Parque Oncol.

Ejemplo didáctico y bien conservado de lo que es la Selva Valdiviana, con vegetación exuberante que, además, cuenta con árboles y animales únicos en el mundo. Algunas especies de coníferas del bosque chileno se encuentran entre las más antiguas del planeta, particularmente la araucaria, el ciprés de la cordillera y el alerce, además de 28 tipos de helechos. De animales nativos destacan el monito del monte, pudúes, pumas, güiñas, zorros, loros choroy y cisnes de cuello negro. Además de numerosos anfibios, como el atípico sapito de Darwin.

El Parque Oncol -del mapudungún, loma- da a sus visitantes la posibilidad de disfrutar entre la paz de una caminata por sus bien trazados senderos, hasta la aventura del canopy y del kayak. Ubicado a apenas 28 km de Valdivia, esta área protegida comprende 754 hectáreas, cuenta con cafetería y camping.

Valdivia cuenta con una contundente oferta de alojamientos. Uno de los más nuevos, mejor equipados y con disponibilidad es el hotel y casino Dreams Pedro de Valdivia, que tiene tarifas promocionales para Semana Santa. Un programa familiar de dos noches, para dos adultos y dos niños, con desayuno, un almuerzo, acceso a spa, casino y miniclub para menores de 10 años vale $ 215.000. Un programa para parejas vale $ 93.600 por persona.

4. Chiloé: desconexión no aislamiento

Cruzando el canal de Chacao, en las islas del archipiélago de Chiloé, la comunidad se congrega para celebrar Semana Santa con la misma dedicación con la que cuidan sus templos, 16 de ellos declarados Patrimonio de la Humanidad. En Achao, por ejemplo, el Vía Crucis recibe a los visitantes para integrar la procesión, siguiendo la preciosa figura tallada y en policromía del Cristo de la iglesia Santa María. Esta es la más antigua de Chile construida en madera y, junto a la de Quinchao, es la única que queda de las que construyeron los jesuitas en la Colonia. Una muy buena alternativa de alojamiento en la isla está en Queilén, específicamente en Aituy, algo más al sur. Se trata del complejo turístico Espejo de Luna, que cuenta con refinadas y cómodas cabañas para dos, cuatro y cinco personas, además de un lodge de cinco habitaciones y un atractivo restaurante, que es la representación de un barco varado y ladeado.

Lo que ofrece en su conjunto es un descanso, dentro de la más apabullante naturaleza y desconexión total (aunque posee internet). Desde las cabañas y senderos hay impecables vistas hacia el golfo del Corcovado y los volcanes Corcovado, Michimahuida y Chaitén, en Chiloé continental. Para Semana Santa ofrece varias promociones: por ejemplo, para una pareja, tiene tres noches de alojamiento (cuatro días), con trago de bienvenida, desayuno buffet a la cabaña, cenas por los días con vino y uso de bicicletas sin costo por $ 350.000. Lo mismo, pero usando el lodge, es decir, el requisito es que sean cuatro parejas, $ 280.000.

5. Un paseo por el campo en el Valle Central

En la localidad de Zúñiga, un típico pueblo colonial ubicado a 15 km de San Vicente de Tagua Tagua, se ubica Santa Clara, un complejo agroturístico que propone vivir unos días de campo tal y como ocurría antiguamente, con paseos en carruajes, caballos, domaduras y gastronomía típica, elaborada con productos del mismo campo. La casona -hoy transformada en hostería- tiene más de 240 años y está insertada en un entorno de jardines amplios y plantaciones de frutales. Para Semana Santa existe una promoción de $ 131.000 por cuatro días y $ 110.000 por tres. F. (72) 668156 y (09) 93385191. E-mail: info@santaclara.cl.

Emplazado en el sector precordillerano de Codegua, el Hotel La Leonera es uno de los atractivos más importantes que tiene la zona. Anteriormente fue un monasterio jesuita y hoy, en sus 20 ha de campo y bosque, presenta un minizoológico, golfito, canchas deportivas, senderos de trekking, bicicletas y cabalgatas, además de spa. Para Semana Santa, hay programas por cuatro días desde $ 210.000 p.p. (hab. doble), con pensión completa y actividades. F. (72) 625151 y (2) 4804242. Email: info@laleonera.cl.

Si lo suyo es el mundo del vino, en Colchagua se encuentra el Hotel Casa de Campo, emplazado en una casona tradicional cerca de Santa Cruz. Aquí podrá realizar tours y degustaciones por las viñas de la zona, además de visitar museos, el observatorio astrológico y el casino de la ciudad, entre otras actividades. Valor hab. doble: $ 83.300. F. (72) 823540, e-mail: contacto@hotelcasadecampo.cl.

6. Valle del Elqui en alojamiento boutique

En el Valle del Elqui, el sol y buen clima están asegurados casi los 365 días del año. Y nada mejor que disfrutar de unos buenos días de descanso en esta zona de la Región de Coquimbo, en un alojamiento con servicio personalizado.

El Hotel Las Pléyades se encuentra situado en la localidad de Montegrande. Es una antigua casona de adobe, de sólo cinco habitaciones, con baño privado, diseñadas con un estilo clásico y campestre, con muebles de pino oregón y ropa de cama de lino. Las instalaciones cuentan con piscina, amplios jardines y acceso a río con playa privada. La reserva incluye desayuno. F. (51) 451107 y (08) 5206983. También puede reservarse la casona a través de Casa de Barro Propiedades, junto a otras cabañas y hoteles del Valle del Elqui.

Si su idea es pasar unos días más aventureros, conociendo y compartiendo con gente nueva, la opción es Hostal Triskel, en la localidad de Pisco Elqui. Tiene siete diferentes habitaciones, todas coloridamente decoradas, tanto singles, dobles, cuádruples como quíntuples. Cuenta con cocina plenamente equipada y un amplio jardín con árboles frutales. Tiene servicios de arriendo de bicicletas ($ 1.000 por hora y $ 6.000 por el día) y la reserva incluye desayunos y descuentos en algunos bares, restaurantes, salas de masajes y agencias de turismo del pueblo. F. (09) 94198680, e-mail: info@hostaltriskel.cl.

En una visita al Valle del Elqui no se pueden dejar de visitar algunas de las tantas pisqueras de la zona, como Los Nichos, en Alcohuaz; Mistral, en Pisco Elqui, y el Centro Turístico de la Planta Capel, que cuenta con museos y degustaciones.

7. Olmué y el Parque La Campana

Dicen que Olmué posee un microclima especial que, incluso, sana enfermedades, y basta darse una vuelta por sus rincones para dejarse atrapar por esa especial energía que tiene esta atractiva zona. De los muchos lugares por conocer destacamos tres y que juntos pueden servir para un paseo por el día durante el feriado de Semana Santa, o para recorrer durante más días por el sector.

En primer lugar, el atractivo más importante de este lugar, el Parque Nacional La Campana. Se trata de uno de los sitios más valiosos de zona central en términos de biodiversidad y donde cambia radicalmente el clima, cuestión que se comprueba en la existencia de bosques de robles, típicos del sur del país. Es por eso que en el año 1985 se logró declararlo Reserva Mundial de la Biosfera, que es la máxima calificación que puede tener un área protegida a nivel mundial. A veces, incluso, es más conocido en el extranjero que en Chile. La verdad es que mucha gente lo visita por el día para hacer asados, pero existe una serie de rutas y áreas para explorar, con posibilidad de practicar trekking y sitios para camping. También hay pobladores de la zona que ofrecen cabalgatas, en los accesos de Ocoa y Granizo.

Para comer, un restaurante de los de antes, al inicio de la quebrada de Alvarado, camino Las Palmas: el famoso No me Olvides, con típicas preparaciones chilenas (pastel de choclo, $ 5.000; costillar, $ 8.000. Reservas en el tel. 33-441781.

Por último, y para descansar, el complejo turístico Rosa Agustina (Avenida Lo Narváez, 5551), que ofrece un completo spa, actividades recreativas, piscinas techadas y exteriores, cabalgatas, excursiones y mucho más. Rosa Agustina tiene un programa de Semana Santa que comienza en $ 140.000 desde las dos noches p.p.

8. Naturaleza y playas en la costa de Osorno

Mapulahual (tierra de alerces) es una virginal zona del sur de Chile, situada en la zona costera de la provincia de Osorno. Se extiende por unos 50 kilómetros con cerca de 60 mil ha, de las que 45 mil están cubiertas por bosques, muchos de ellos centenarios alerces. Su particular ecosistema -donde destaca una alta proporción de especies endémicas- está bajo la atenta mirada de la Asociación Indígena Mapu Lahual, formada por nueve comunidades huilliches (gente del sur). La preocupación en el cuidado de los recursos y la rica biodiversidad ha convertido a esta zona en una de las regiones prioritarias para la conservación en el mundo por la World Wild Fund (WWF).

Existe un tour de cinco días y cuatro noches que realiza la asociación para mostrar todos los atractivos del lugar, con énfasis en el acercamiento a la cultura huilliche a través de ecoturismo comunitario: visitas a familias del sector y donde los guías son habitantes de este privilegiado sitio. Podrá acceder a servicios de alojamiento familiar, camping, cabalgatas, paseos por el río, excursiones de pesca, avistamiento de aves, flora y fauna y visitas a los alerzales que están en las cumbres de la cordillera. Y, además, conocerá una playa que, si tuviese el agua tibia, podría fácilmente estar en el Caribe mexicano: caleta Cóndor. Para realizar el tour de cinco días es menester poseer un estado de salud apropiado, y la disposición de caminar por senderos con barro y bajo la lluvia (senderos de dificultad baja-media). El trayecto comienza y termina en la ciudad de Osorno y debe realizar las reservas a través de su página web.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 65 seguidores

%d personas les gusta esto: